Como si de mi perfil se tratase

Con todo mi cariño, mi amistad y mi respeto al que fue y ya no está, pero que sin estar sigue siendo y, así, siendo, siempre lo he sentido junto a mí.

A mi amigo Pepe Barros





Si de lo que se trata es de transcribir un “perfil” del que subscribe poco podría decir porque poco se me ocurre que sea de interés, además de, como se exige en estos casos, es recomendable la brevedad. Pero dado que esto, y al parecer, consiste en una forma de que quien por aquí aparezca sepa, de manera sencilla, con qué tipo de interlocutor trata y ya con ese fin apuntaría de manera simple un simple bosquejo pues, así, si hablando demasiado bien pecaría de presuntuoso; si, por el contrario, hablase mal podría pecar del orgullo de la falsa modestia; complicada cuestión.


Lo cierto, y sin mentir, debo reconocer, es que en mi vida han sido, ya son, muchos los errores cometidos; muy posiblemente la posibilidad de enmendarlos, que, aseguro, nunca es tarde, haya sido el motivo de iniciar esta andadura por la red. Frente a esto, imagino, que alguna cosa también habré he hecho bien, y lo que sí sé y afirmo es que lo he intentado y, es mi intención, constante en el día a día, el seguir intentándolo.


Pero ya dado que lo que se pretende, al fin y volviendo al tema, en esta sección de la web es la de lanzar unos trazos, ligeros y sencillos, que compongan un boceto de lo que sería mi “perfil” podría contar:


Soy cristiano, y siéndolo cada día doy gracias por haber recibido tal gracia. Ya hace mucho tiempo que sigo a ese Alguien, con mayúsculas, al que se le llamó Jesús con la convicción total, además, de que el fin de mi existencia absoluta no es otra que la de estar, en algún lugar y en algún momento frente a Él, y en la esperanza de que sea para siempre, para toda la eternidad.


Tras esto confesar que no hay nada más importante en mi vida que mi familia; que la Familia, con mayúsculas. De esta manera, las decisiones que voy tomando en el día a día, voy reconociendo, van creciendo y se van marcando, en relación con lo que puedan afectar a mi familia, de forma directamente proporcional a la importancia que en mi vida va tomando esta institución. Y en este sentido solo apuntar que las mayores satisfacciones terrenales las he encontrado en y con la familia; y el que no sepa descubrir estas grandes, unas veces, pequeñas, otras muchas y, casi siempre imperceptibles, alegrías diarias que esta gente que cada día está con nosotros, nos entrega, no sabrá, hasta que sea demasiado tarde, posiblemente, lo que se ha perdido en este mundo.


Políticamente yo diría: “liberal” y poco más, sin entrar en detalles, influido por el “humanismo cristiano”; eso sí respetuoso y con talante (que creo que esta “marca” aún no está registrada).


Y, aunque a veces es muy duro, me mantengo con ganas de vivir, con ganas de dar, con ganas de compartir; y por eso estoy aquí, empujado muchas veces por mi gran amigo Pepe al que, por todo lo dicho, y en homenaje a su memoria, pues Dios quiso llevarlo con Él, se me permita transmitirle este mensaje:


“Amigo Pepe, mucho me queda por trabajar para llegar hasta alcanzar las metas que tú me marcaste pero que sepas que, gracias a ti, estoy en ello”.